he vuelto aquí.
a mi oscuro silencio...
clamo por tu amor, tu amor que tuve, que disfruté, que me hizo la mujer más feliz del mundo...
ahora estoy en la oscuridad otra vez. sola. no quieres mi ser, no me quieres, no me amas, te fuiste... y no puedo llorar
debería aullar de espanto... de dolor
eras mi luz, la que al unirse a mí creaba una fogata inmensa. y ahí éramos... ahí soñabamos.
buscaré tus migajas aunque me canse, aunque llore, aunquee muera.
te buscaré.
quizás puedas recordar. y yo dejar de morir así... como lo estoy haciendo.
aún te amo.
sábado, 15 de abril de 2017
domingo, 26 de febrero de 2017
martes, 29 de junio de 2010
AUTOESTIMA, dónde estás?
Cada vez que me interno en mí misma, cada vez que aprendo... descubro mi escasez de recursos, mis limitaciones infinitas, ésas que ya sabía a los 4 años cuando iba en el asiento de atrás del auto. Quiero ayudar y se interpreta como una intromisión, doy interés y parece que juzgo... entonces siento el frío de mi soledad comunicativa, estoy clamando por amor y no hay para mí.
En mis sueños de princesa pensé que me correspondía, amor, amor, amor... que me merecía el poder de los que saben que hay que hacer, mendigo tanto en esta instancia de mi vida infeliz que un "que te vaya bien" suena como las luces de un tesoro. Las palabras del otro, que me vea... de la forma que necesito que me vean. ¡Qué pretensión!
Pero el otro no quiere mirarme, ni verme, ni mucho menos escucharme.
En mis sueños de princesa pensé que me correspondía, amor, amor, amor... que me merecía el poder de los que saben que hay que hacer, mendigo tanto en esta instancia de mi vida infeliz que un "que te vaya bien" suena como las luces de un tesoro. Las palabras del otro, que me vea... de la forma que necesito que me vean. ¡Qué pretensión!
Pero el otro no quiere mirarme, ni verme, ni mucho menos escucharme.
viernes, 21 de mayo de 2010
Sobreviviendo...
Así vivo... con la nariz fuera del agua y la boca adentro...los ojos al ras de la línea del mar. Las olas me hunden una y otra vez y salgo a tomar una bocanada. Mi mar es de tristeza (por qué! por qué? de qué?), mi mar es denso y toda situación se transforma en una lucha desesperada por seguir existiendo... ni siquiera siendo. No soy, ya fui. Trato de tomar aire, de sobrellevarme con mis dificultades de comprensión. Me cuesta entender, ubicar las respuestas, contener el dolor. Escucho agresión...no puedo dejar de escuchar tonos de voz recriminatorios, comentarios que menoscaban, que anulan, que inhabilitan...
He muerto tantas veces, y he vuelto. Se murieron mis ideas, muchas convicciones, ilusiones demasiado rosa llenas de rosas. El mundo construido y yo debiendo vencer todo aquello que no configura mis creencias, las certezas de princesa desterrada. Mi mundo en el que descubro a veces placeres sólo míos, jamás compartidos por nadie. Y no estoy sola, tampoco hundida. Pero mi voz no encuentra coros ni miradas, alguna mirada chiquita sí... no debo olvidarlo. Tengo una estrella cercana y no debo olvidarlo.
Al trabajar escucho "no vas a poder, no lo vas a lograr, no estás capacitada, no podés hacerlo vos"... y mi alma llora, porque es otra convicción la que me levanta cada mañana, es tanto el esfuerzo que debo hacer para reunir poder y energía, es tanto lo que debo focalizar, es demasiado inmenso el esfuerzo como para que ante cualquier consulta sencilla escucho el desprestigio de siempre.
¿Será un Karma? una actitud a cambiar? será un secreto que me retiene en la torre? Mi poder es infinito, siempre lo supe, pero no tiene muchos recursos... a mi poder le cuesta, está encerrado, no entiende, extraña frases, quedó sin valorar...
He muerto tantas veces, y he vuelto. Se murieron mis ideas, muchas convicciones, ilusiones demasiado rosa llenas de rosas. El mundo construido y yo debiendo vencer todo aquello que no configura mis creencias, las certezas de princesa desterrada. Mi mundo en el que descubro a veces placeres sólo míos, jamás compartidos por nadie. Y no estoy sola, tampoco hundida. Pero mi voz no encuentra coros ni miradas, alguna mirada chiquita sí... no debo olvidarlo. Tengo una estrella cercana y no debo olvidarlo.
Al trabajar escucho "no vas a poder, no lo vas a lograr, no estás capacitada, no podés hacerlo vos"... y mi alma llora, porque es otra convicción la que me levanta cada mañana, es tanto el esfuerzo que debo hacer para reunir poder y energía, es tanto lo que debo focalizar, es demasiado inmenso el esfuerzo como para que ante cualquier consulta sencilla escucho el desprestigio de siempre.
¿Será un Karma? una actitud a cambiar? será un secreto que me retiene en la torre? Mi poder es infinito, siempre lo supe, pero no tiene muchos recursos... a mi poder le cuesta, está encerrado, no entiende, extraña frases, quedó sin valorar...
domingo, 9 de mayo de 2010
te encontré, allá lejos
Te busqué, quise verte, saber de vos... y te encontré muerto.
Te encontré solo y a oscuras; la oportunidad perdida para siempre de sostener aquella charla pendiente.
Muerto, lejos, frío. Con años de distancia, con miles de momentos no compartidos.
Entonces pude ver mi dolor, mi falta de respuestas, lo que no me di cuenta que pasó, que estabas cerca, que fuiste importante, que desapareciste al contestarte una larga carta de desencuentros, con el orgullo que tienen las princesas que desean amor por encima de cualquier obstáculo.
Desapareciste, te casaste, te fuiste al sur, tuviste hijos, te divorciaste, abandonaste el ejército (cuándo?), participaste en política y en educación, hiciste mucho dinero, te pusiste a cultivar tomates y pimientos en un campo correntino. Y te moriste una madrugada de invierno, sin despedirte de mí que no estaba en tí.
Te encontré, hecho esqueleto con los pulmones marchitos, sin la charla que estaba pendiente.
Pero aún están en mi historia tus ojos verdes, tu voz pausada, aquel primer beso.
Me costó aceptarlo, me dolió enterarme.
Te encontré solo y a oscuras; la oportunidad perdida para siempre de sostener aquella charla pendiente.
Muerto, lejos, frío. Con años de distancia, con miles de momentos no compartidos.
Entonces pude ver mi dolor, mi falta de respuestas, lo que no me di cuenta que pasó, que estabas cerca, que fuiste importante, que desapareciste al contestarte una larga carta de desencuentros, con el orgullo que tienen las princesas que desean amor por encima de cualquier obstáculo.
Desapareciste, te casaste, te fuiste al sur, tuviste hijos, te divorciaste, abandonaste el ejército (cuándo?), participaste en política y en educación, hiciste mucho dinero, te pusiste a cultivar tomates y pimientos en un campo correntino. Y te moriste una madrugada de invierno, sin despedirte de mí que no estaba en tí.
Te encontré, hecho esqueleto con los pulmones marchitos, sin la charla que estaba pendiente.
Pero aún están en mi historia tus ojos verdes, tu voz pausada, aquel primer beso.
Me costó aceptarlo, me dolió enterarme.
lunes, 29 de marzo de 2010
Tu mirada y la luna
Cuando te miro no puedo dejar de verte, de adentrarme en tu fantástico mundo... y no quiero, esquivo tu claridad y mi atracción... siento que por dentro estamos muy cerca, nuestras esencias se rozan aunque sólo yo me percate de eso...
Es la luna, inmensa y redonda, aunque no sea de queso.
Es esa magia, que florece en mi piel y en cada mirada que atrapo en su vuelo. Puedo ver, puedo verte, me gusta mirarte... es un placer vislumbrarte... pero es la luna, hoy es la luna.
¿te darás cuenta que atravesás nuestros mundos paralelos? es lindo saber de vos, darme cuenta que tu esencia es antigua, que me gustaría que me cuentes dónde estuviste antes, que pudieras verme brillar... es la luna la culpable, no hay dudas.
Esto no pasa cualquier día.
Es la luna, inmensa y redonda, aunque no sea de queso.
Es esa magia, que florece en mi piel y en cada mirada que atrapo en su vuelo. Puedo ver, puedo verte, me gusta mirarte... es un placer vislumbrarte... pero es la luna, hoy es la luna.
¿te darás cuenta que atravesás nuestros mundos paralelos? es lindo saber de vos, darme cuenta que tu esencia es antigua, que me gustaría que me cuentes dónde estuviste antes, que pudieras verme brillar... es la luna la culpable, no hay dudas.
Esto no pasa cualquier día.
sábado, 29 de agosto de 2009
La pared del silencio
Cuando hablo mi voz te rebota y pega en mi estómago. No soy escuchada. No hay un otro que me vea. Verme, ojalá pudieras hacerlo. Y el dolor se estanca, se pudre, no fluye... el dolor se retuerce en planes, en búsqueda de estrategias, en el armado de lógicas soluciones... el dolor se estrella en mi silencio. Y en el tuyo.
No te gusta hablar, no me hablarás. No me escucharás. JAMÁS. Y el dolor de mí misma, de tu pared infranqueable, de tu impaciencia urgente... ese revoltijo de insatisfacción que me consume las entrañas, ese fuego que acelera mi última muerte.
Hacia allí voy... hacia ese oscuro silencio. Y me gustaría mirarte y que me veas. ¿Para qué? para que!!... para ser JUNTOS alguna vez.
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