sábado, 29 de agosto de 2009

La pared del silencio

Cuando hablo mi voz te rebota y pega en mi estómago. No soy escuchada. No hay un otro que me vea. Verme, ojalá pudieras hacerlo. Y el dolor se estanca, se pudre, no fluye... el dolor se retuerce en planes, en búsqueda de estrategias, en el armado de lógicas soluciones... el dolor se estrella en mi silencio. Y en el tuyo.

No te gusta hablar, no me hablarás. No me escucharás. JAMÁS. Y el dolor de mí misma, de tu pared infranqueable, de tu impaciencia urgente... ese revoltijo de insatisfacción que me consume las entrañas, ese fuego que acelera mi última muerte.

Hacia allí voy... hacia ese oscuro silencio. Y me gustaría mirarte y que me veas. ¿Para qué? para que!!... para ser JUNTOS alguna vez.

martes, 4 de agosto de 2009

El refugio de ellos tres.

Mi silencio ahora es un rumor, son golpes que acusan, que cuestionan, tambores que falta interpretar, decodificar... mi silencio tiene comentarios que lastiman, que debo dejar... fluir?

Nunca entendí bien a los demás, siempre me ha costado... quisiera dar más amor, dar amor como sea, a raudales, como chorros para borrarme a mí misma. Y lograr que me acepten.
Es ese estúpido trabajo que jamás debí hacer pero que ha signado mi vida. No puedo dejar de ser lo que hago. Hago, hacer, ese deambular por pasillos crueles, por mi eterna torpeza para transitar.
Que ellos me quieran igual, por favor. Por siempre y para siempre. Ellos tres.
Que no me vean, que no me juzguen, que me acepten en alguna estrella, no en todas...en alguna nomás.

Mis príncipes, ese universo con dominio propio.

viernes, 3 de julio de 2009

El perfecto vacío

Miré para adentro, lo hice ya hace un tiempo... y vi ese vacío increíble. Esperaba encontrarte amor, esperaba un secreto, algún proyecto, ese futuro soñado, ese pasado maravilloso... aquellas ideas, el triunfo de mí misma... y no había nada.
Entraron de afuera y fueron arrebatando lo que había... quedé vacía, inexistente.
Las personas que más he amado, y quienes más me amaron (así era?)... entraron y llevaron mijagas de mí misma. Renuncié a tanto! Al escuchar esas campanadas que hacía sonar mi esencia, fui cobarde, me dejé robar hasta la voz y hoy no me queda más que festejar estar sobreviviendo.
Mirarme y festejar algunas pequeñas ganas de seguir adelante.
Hay veces que no me veo y tampoco lo hacen los demás; hay veces que me pregunto: ¿cuándo fue que morí y no me di cuenta?
A ellos los quiero, son los que usurparon mi vida en mi cuerpo. A ellos los amo, por ellos fui generosa, por ellos existí alguna vez. Por ellos morí tantas veces. Por ellos estoy saqueada, vaciada, momificada.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Otra vez con el infierno de sentirme un gusano... con los espejos más oscuros, que me partieron en mil pedazos aquella autoestima forzada cada mañana...
tus espejos, que mostraron mi cara más mediocre...
no sos tan importante, sin embargo
tiraste mi historia de naipes de un solo golpe
y recordé el dolor, aquél dolor de siempre, el dolor de no brillar, de no sugestionar, de que no me quieras
quererme? como amiga, o aliada, o apreciada escucha
respetarme, como un otro que se merece la duda acaso
no humillarme, no rebajarme a mi expresión más inexistente...

Yo creía que
yo sentía que
y lo intenté durante mucho tiempo
quise contarme a mí misma
de una manera básica y respetable
al menos
siquiera eso
al menos ser útil, exiguamente interesante

serán mis palabras que no encuentran voz?
será mi expresión, mis ojos, mi cuerpo?
que no me representan
seré yo misma quién se escurre?
será esta noche que debo seguir aprendiendo?
será este dolor un recuerdo o un presagio?
será que debo partir?





sólo algunas voces, las más cercanas, me saludan
no puedo atravesar la barrera aún.