No te gusta hablar, no me hablarás. No me escucharás. JAMÁS. Y el dolor de mí misma, de tu pared infranqueable, de tu impaciencia urgente... ese revoltijo de insatisfacción que me consume las entrañas, ese fuego que acelera mi última muerte.
Hacia allí voy... hacia ese oscuro silencio. Y me gustaría mirarte y que me veas. ¿Para qué? para que!!... para ser JUNTOS alguna vez.