todo los tiempos iguales, toda la sensación de no estar a la altura de tus ojos, de unos ojos que quisieron mirarme alguna vez...
fui feliz, hice un pacto con Dios... y accedí a la inocencia de un amor ciego.
hoy mendigo igual que siempre, sin aprendizaje
domingo, 26 de febrero de 2017
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